‘Tenemos que superar la mera actividad extractiva’: Alí Rodríguez Araque
En entrevista con el Programa de las Américas, Alí Rodríguez Araque, Secretario General de la UNASUR habla sobre las estrategias de la región y su pais Venezuela.
En entrevista con el Programa de las Américas, Alí Rodríguez Araque, Secretario General de la UNASUR habla sobre las estrategias de la región y su pais Venezuela.
Un encuentro en Popayán, capital del departamento del Cauca, fue la excusa para conocer una realidad compleja y violenta. La guerra entre militares, paramilitares, guerrillas y narcos se entrelaza con un extractivismo salvaje, que tiene en la minería ilegal su peor expresión.
La tribu Yaqui obtuvo otra victoria legal al conseguir que el poder judicial decrete la suspensión de plano de la operación del Acueducto Independencia, construido por el gobierno de Sonora.
La drástica transformación de las políticas públicas hacia el sector agropecuario, cuya joya de la corona es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), generaron las condiciones para el surgimiento de múltiples formas de violencia en el agro mexicano.
Unas cinco mil personas participaron en el Carnaval del Maíz en la Ciudad De México, en un ambiente festivo pero de claro rechazo a Monsanto y sus semillas transgénicas.
Las críticas al Proyecto Gran Carajás están focalizadas en la contaminación de las acerías de Piquiá y los daños que provoca el tren que atraviesa más de cien poblados, considerado el mayor emprendimiento ferroviario minero del mundo.
El extractivismo minero no alimenta ningún ninguna necesidad básica, sino que está atada a las modas de la joyería global o a las necesidades de los financistas. Y lo peor, la actividad tiene efectos negativos en las dimensiones sociales, ambientales y económicas.
Los proyectos eólicos en el Istmo de Tehuantepec efectivamente ponen en riesgo los sitios sagrados y la forma de vida de los pueblos indígenas de la región.
La defensa del derecho a la alimentación, de la biodiversidad, de nuestros bienes naturales y la lucha por poner fin a la violencia en todas sus expresiones, agudizadas por el sistema capitalista y patriarcal, son banderas de la lucha de las mujeres campesinas.
Después de tres décadas de lucha por la reforma agraria, el MST hizo un alto en el camino para trazar un balance y comprender la nueva realidad para seguir siendo fieles a una de sus consignas centrales: “transformar transformándose”.