En México, es necesario hablar más de justicia y menos de paz
Pietro Ameglio, del MPJD, habla de las actividades del grupo en sus primeros tres años, enfocandose en la necesidad de compartir metas e ideales con otras organizaciones.
Pietro Ameglio, del MPJD, habla de las actividades del grupo en sus primeros tres años, enfocandose en la necesidad de compartir metas e ideales con otras organizaciones.
La lucha sin cesar por la verdad y la justicia en nuestro continente es una lucha no sólo por la justicia en un sinnúmero de casos que representan el dolor de miles de familias, sino también–y sobre todo–por romper el muro de mentiras que protege a los Estados.
A lo largo del agudo aumento en la violencia y la violación de los derechos humanos generalmente en México y Centroamérica, y otras naciones, hay un alarmante aumento de violencia en contra de las mujeres.
El 22 de febrero, los gobiernos de los Estados Unidos y México atraparon el pez más grande del inframundo del narcotráfico. Y ahora ¿qué sigue?
Los voceros de los grupos de auto-defensa en Michoacán hablan con el Programa de las Américas sobre su movimiento en su primer aniversario.
Asumir la agenda de seguridad nacional de EE.UU. en el marco TLCAN-ASPAN-Mérida ha sido, y sigue siendo, un desastre para la seguridad humana en México.
Si el campo está en llamas, no se debe sólo a “malos”. La drástica transformación de las políticas públicas hacia el sector agropecuario, inducida por los programas de ajuste estructural y la apertura comercial, cuya joya de la corona es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), generaron las condiciones para el surgimiento de múltiples formas de violencia en el agro mexicano.
Los acuerdos de paz están siendo boicoteados por la ultraderecha, pese a que las FARC y el gobierno de Santos siguen avanzando hacia el fin del conflicto. Pero la principal fuerza que empuja hacia la paz son los cambios que se producen en una sociedad cansada de guerra.
Hay algo en las organizaciones donde predominan mujeres y jóvenes que las hace diferentes. En algún momento habrá que nombrar esta nueva cultura política que comienza a abrirse paso en espacios donde el individualismo y el machismo están bajo control.
Organizaciones de derechos humanos tanto nacionales como internacionales han señalado que este año las elecciones en Honduras se desarrollan en el contexto de constantes violaciones de derechos humanos, actos de violencia e impunidad, lo cual arroja serias dudas sobre el proceso mismo.